Hoy me quedé pensando, otra vez, en lo curioso que es cargar con tantas cosas a la vez y aun así pretender que todo está bajo control. A veces nos exigimos ser racionales, fuertes, impecables.. cuando en realidad lo único sensato sería admitir que también necesitamos un respiro.
Y, sinceramente, si hubiese un hechizo para ordenar las emociones tan rápido como los libros en la biblioteca de Hogwarts, lo usaría sin dudar ni un segundo.
¿También tu?