La Gata Bony
La Gata Bony a regresado a su casa a jugar, y en el altar a encontrado pechuga asada que devorar.
Saludo a Lunita y le dijo: "Ahora tu cuidas mi hogar, pues ven vamos a corretear, a donde en vida solía pasear".
La Gata Bony, a lo lejos vio un ratón y recordó que le encantaba cazar, Lunita se asustó y su pelaje se erizo pues ella siendo gata millennial solo reposaba y dormía sin parar.
Llego la tarde y ambas micsis empezaron a ronronear, y a la cama se fueron a acostar, esta vez la huesuda vio lo bien que se había portado la Gata Bony, y reencarnada en un espíritu en casa con sus humanos se podía quedar, y a su dueña de nuevo pudo abrazar.

