Voy caminando por una calle de mi ciudad, calle que tiene mala fama, de esas donde te asaltan. Y siempre tengo que ir super atento para evitar pasar por donde estén dos o más sujetos reunidos. Y recorrer esa larga calle me genera tal adrenalina -supongo eso es- que me termino despertando y nunca veo el final del sueño. Igual es de noche, camino en el empedrado mientras contemplo las casas e iglesias que me encuentro; y solo la luz del alumbrado público me alumbra, a veces está lloviendo.
Fin