Pues sí, y es que no se trata de palabras, se trata es de acciones, porque un acto vale más que palabras hablando de cosas que no has hecho o no sabes hacer..
El verdadero valor no necesita megáfono; se nota en los hechos, en la coherencia y como lo dices, Diablita, en el reconocimiento de los demás.
La humildad y el trabajo bien hecho hablan mucho más fuerte que cualquier discurso egoísta.