Iremos a la Luna, iremos a los planetas, iremos a las estrellas, como hoy se va de Liverpool a Nueva York, fácilmente, rápidamente, seguramente, ¡y el océano interplanetario se cruzará como los océanos terrestres! La distancia no es más que una palabra relativa, y terminará por ser reducida a cero.
Y tendremos vehículos espaciales, cápsulas para navegar en cohetes, aparatos que provoquen grandes explosiones, explosiones tan potentes que rompan la fuerza de gravedad de la Tierra y lancen su proyectil a través del espacio sideral