Me refería a que no creo en un demonio como tal, el mal viene de nuestro libre albedrío, nuestras acciones tendrán consecuencias positivas o negativas en este mundo terrenal, sin embargo (en mi creencia y mi fe) al fallecer nuestras almas van a un estado donde vemos nuestra vida y lo que hemos hecho mal, se llama Gehena y es un espacio para redención de los malos actos, allí no es ni un infierno ni un paraíso, es para que logres meditar de tu vida, no se está allí eternamente, de forma eventual tu consciencia llegará a Gan Edén y ahí guardará hasta el mundo venidero.
En el Judaísmo no creemos en demonios o en un infierno, HaShem otorga oportunidades a todos por igual y eres libre de tomarlo o no, no existe condena si fuiste malo, simplemente no se obtendrá la oportunidad de existir más si no hay una redención y no necesitas creer en HaShem para tener una redención, obtienes oportunidad si eres y fuiste una buena persona con los demás y en tu vida.
No se trata de orar o seguir una fe ciega, se trata de ser buena persona, aprender a cuestionar, aprender a respetar y en el judaísmo valoramos muchísimo el conocimiento, la sabiduría en general :"3