No todos "sudamos" o nos ensuciamos demasiado, como para tener que bañarnos más de una vez al día. A veces es suficiente con cambiarse la ropa, cosa que se antojaba hacer en el frío invierno.
Yo lo hago dos veces, antes de salir a trabajar y al regreso, ya que el calor de mi área de trabajo así lo requiere.
Saludos, Linda.